19 de mayo de 2009

Lo que significa para mí


Cuando se es chico y se tiene una visión de mundo tan pequeña, los sueños también son pequeños y la idea de que algún día crecerás y dependerás de ti mismo se ve tan lejana, que por mucho que se intente, es muy difícil que te quite el sueño. A medida que pasa el tiempo y los años, eso que no te hacía ni cosquillas empieza a incomodarte y el medio, los que te rodean te exigen algo así como una especie de título a tu meta más próxima. Yo no sabía que sería de mi vida después del colegio; cuando estaba en octavo básico, confiada de que los cuatro años que me quedaban ahí, serían los más lentos y decisivos para mí. Y así como de rápido lo dije la primera vez, así de rápido pasaron esos cuatros años y me instalaron en el tobogán más entretenido, importante y el que yo tanto había esperado. Siempre me gustó la psicología, siempre me llamó la atención su estudio y su dedicación, entender el por qué de tanto que me intrigaba saber. No hablo demás cuando digo que psicología siempre fue mi opción, nunca lo dudé, ni tampoco quería dudarlo. Ser psicóloga es un sueño que tengo acá al lado, que duerme y despierta conmigo. Cada cosa que hago, cada nueva experiencia, cada situación y dedicación está enfocada en esto que yo quiero ser el resto de mi vida. Como nunca estoy segura de mí misma, más aún de que no me equivoqué y que el haber elegido psicología fue la mejor decisión que pude haber tomado.
Estos meses al principio fueron demasiados raros para mí, desde el trayecto que acostumbraba a hacer todos los días para llegar al colegio, hasta la ropa que usaba a diario; detalles tan ínfimos que de a poco te demuestran donde estás pisando y que eso que conversabas con tus amigos en la enseñanza media y que se veía tan lejano, está aquí mismo, justo frente a ti. He conocido gente espectacular, apliqué por primera vez, las "técnicas de estudio" que tanto me hablaban en el colegio, he conocido, he reído, me he quejado, hasta algunas veces me he cansado, pero nunca he pensado en retroceder. Tuve miedo al principio, pero desde el primer día supe que esto era lo mío y que lo que por mucho tiempo me quitó el sueño por fin estaba sucediendo. Aunque no ha pasado tanto tiempo, estos meses me han servido para mucho, cada día que pasa y cada materia nueva ha sido más que un estímulo y más que gratificante. Es lo que me mueve y me seguirá moviendo por cinco años, es lo que será y ocurrirá, es lo que seré y viviré.

1 de febrero de 2009

18 de octubre de 2008

10 de junio de 2008

Cámara Lenta



Si bien nadie dijo que el trayecto de la vida sería fácil, existen ciertas opciones, unas cuantas palpitaciones que la convierten un tanto práctica y madura. Te afiatas como una simple fruta se adhiere a su rama y permaneces constantemente entendiendo y avanzando en el laberinto llamado vida. Experiencia se impregna en el corazón, el alma se alimenta de lo insignificante y el dolor llega a olvidarse a ratos, por momentos prolongados, muy guardados. Te afirmas, para que al caer, tus rodillas no se lastimen; tan poderosa puede llegar a ser la fuerza que crece y nace, que hasta por ratos asusta. La sociedad deja de ser sociedad, y la realidad hasta se puede dibujar. Es todo tan liviano, la distancia desaparece, la nostalgia vuelve, pero la mente no se corrompe ni a pedazos.
Nadie dijo que sería fácil, nadie.
Tranquila, por momentos, completamente.




21 de febrero de 2008

Aprendiendo



Cuando el orgullo se hace invisible, o simplemente deja de existir en tu mundo hiperquinético, cada sentido y cada sensación se hace más profunda y delicada. Se percata de lo que antiguamente no vivía, se conoce lo irreconocible y hasta se ama con el alma. En realidad ese es el fin, esa es la meta y la conclusión que deriva una simple aceptación de delicadeza por parte del corazón. Cada cerrar de ojos inmaduro y cohibido en ese antes, no se quiso superar, no tenía arreglo, nada de solución. Los días se hacen más débiles, se aprende y se comparte lo divino, lo mágico y lo retórico. La transparencia abunda, se ahoga de esta, se colapsa y se disfruta. Se comprende con facilidad el sentir ; se entiende esa sonrisa eufórica y entusiasmada, las ganas de disparar cada risa a tu igualdad, cada verdad es tú felicidad. Las ideas cada vez vuelan más alto y con más cuídado, siempre esperando una respuesta llena de esperanzas, revueltas con algo de fantasía y concordancia. Se confía. Cada mirada es más certera, se dibulga con facilidad, se deduce y cada detalle es aún más reconfortante. Nostalgia, y una voz, transformaron un ardor en un especial perfume, con olor espeso a paz y perdón.

20 de enero de 2008

Pronto

Plasmar tan sólo unas palabras y adjuntarlas de tal forma que concuerden con las notas del alma y hacerlas algo sutiles y agradables. Enero colapsado y febrero ya afiebrado. Es que me di cuenta del significado real de la felicidad, ¿ no se nota ? asi más fácil resulta entender la rapidez de mi reloj y la lentitud del corazon, al compás del viento, siempre. El miedo ya es natural y totalmente normal. No existe el olvido y la palabra recuerdo la acabo de transformar en verbo. Cada sensación y cada perdón se hizo un propio manuscrito, quizás para borrarlo, quizás para retractarlo. En mi medio me situé, preferí no oír, no quise sentir, ni el peor ser existencial adivinaría las letras de mi propia canción, tiene una razón, cada uno su propia versión. Gotas de ardor y pedazos de amor, eso elegí y no me arrepentí. Todavía suena esa guitarra, todavía prefiere soñar cada mañana.


29 de diciembre de 2007

Fin

Día 30 de Diciembre, y ya comienza la cuenta regresiva de un nuevo año, de nuevos proyectos, nuevos desafíos, nuevas espectativas, nuevas tonalidades que la vida con el paso de los días cambia un poco. Fue uno de los peores año estudiantiles, mi penúltimo año escolar, tercero medio, y esas presiones que a veces pasan la cuenta. Más ramos, más trabajos, pruebas, disertaciones, tantas cosas, que al final todo se tradujo en cientos de números en un pedazo de cartón reciclado. Pero lo que no se quedo en ese pedazo de papel, se me fue al alma y por esas cosas de la vida aún sigue aquí. "Mientras más grande eres, más grandes son los problemas" ; la mítica frase de mi mamá, que nunca falla en su intento por abrirme los ojos cuando lo necesito. Esos grandes problemas, al fin de cuentas nunca fueron tan grandes. El mundo se venía encima y te decía que mañana se acababa, tengo tanto que recordar, tengo tanto que agradecer. Sin duda que cada fin de año, si se mira hacia atrás, se rescata la gente que perduró con el tiempo, esos nuevos amigos, esa gente que a veces con el detalle más mínimo marca tu vida. Hoy, llamo amigos, a personas que nunca pensé poder confiarles nada, que su vida era lo más externo en mí y mi vida, inexistente para ellos. Amigos que se ganaron esa confianza, esa fidelidad, ese cariño que aflora de mis sentidos y que pude ver reflejada en ellos mismos. Ese sentido mutuo que hasta el día de hoy se los agradezco. Lloré, grité, creí, caí, me levanté, amé, logré, reí, gocé, admiré, viví como nunca, logré tanto, compartí demasiado y me equivoqué inevitablemente. No tengo nada de que arrepentirme, no borro ni elimino nada, fui tan feliz, soy feliz. Que rico es poder decir y gritar que no estás solo, que el año se acaba, pero comienzan tantas cosas a la vez. Tengo mucho que descubrir, mucho por qué luchar todavía, me queda mucho porque compartir mi sonrisa y mis estupideces. Soy una amante de la vida, loca para muchos, pero feliz. Lo mejor está por venir. Adiós 2007, bienvenido 2008.